Plantas acuario fáciles sin CO2

Plantas acuario fáciles sin CO2

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Respuesta corta: Hay una idea muy extendida entre quienes empiezan en la acuariofilia: que para tener un acuario plantado necesitas inyección de CO2, sustratos técnicos caros y una curva de aprendizaje interminable. No es verdad. Existen decenas de plantas acuario fáciles sin CO2 que crecen perfectamente con la luz adecuada, los nutrientes que generan los propios peces y un abonado mínimo. El resultado puede ser tan espectacular como el de un acuario high tech, con la ventaja de que el mantenimiento es mucho más sencillo y el coste, una fracción.

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Resumen rápido: Un acuario plantado sin CO2 es perfectamente viable con las especies adecuadas. Anubias, helechos de Java, musgos, vallisneria y cryptocorynes son prácticamente indestructibles. Necesitan luz moderada (20-30 lúmenes por litro), 8 horas de fotoperiodo y un abonado ligero. Lo más importante: elige plantas de crecimiento lento o medio y ten paciencia.

Por qué empezar sin CO2

La inyección de CO2 en un acuario plantado acelera el crecimiento de las plantas de forma notable, pero también introduce una capa de complejidad que no todo el mundo necesita. Con CO2 tienes que controlar la dosificación, equilibrar la relación con la luz para evitar explosiones de algas, invertir en un equipo (botella, regulador, difusor, válvula antirretorno) y asumir un gasto recurrente en recargas.

Sin CO2, el acuario se regula de forma más natural. Las plantas crecen más despacio, sí, pero eso también significa menos podas, menos desequilibrios y menos intervención por tu parte. Los peces generan CO2 al respirar, la materia orgánica en descomposición libera carbono, y muchas plantas se han adaptado a prosperar con esos niveles bajos.

La diferencia real entre un acuario low tech y uno high tech no es belleza frente a mediocridad. Es velocidad frente a paciencia. Un acuario sin CO2 tarda más en llenarse de verde, pero una vez establecido es notablemente estable y requiere mucha menos atención.

Además, para un principiante, empezar sin CO2 permite centrarse en lo fundamental: entender la calidad del agua, aprender a controlar las algas y conocer el ritmo del acuario antes de añadir variables.

Las 10 mejores plantas sin CO2

Estas diez especies son las más fiables para un acuario sin inyección de CO2. Todas toleran luz moderada, crecen con los nutrientes que los peces aportan de forma natural y perdonan errores de principiante. Las he ordenado de más fácil a ligeramente más exigente, aunque ninguna supone un reto real.

Anubias (varias especies)

Si tuvieras que elegir una sola planta para un acuario sin CO2, serían las anubias. Crecen con cualquier luz, no necesitan sustrato nutritivo (de hecho, no debes enterrar el rizoma) y toleran un rango amplísimo de parámetros de agua.

Las variedades más habituales son Anubias barteri (hojas medianas, ideal para zona media), Anubias nana (compacta, perfecta para primer plano o troncos) y Anubias nana petite (diminuta, excelente para aquascaping detallado). Todas se fijan a troncos o rocas con hilo de algodón o pegamento de cianoacrilato para acuarios.

Sus requisitos son mínimos: luz baja a media, crecimiento muy lento (una o dos hojas nuevas al mes), ubicación en la zona media del acuario sobre troncos o rocas, y dificultad muy fácil incluso para principiantes absolutos.

Su único inconveniente es que las hojas, al crecer tan despacio, pueden acumular algas en su superficie. Mantener una buena población de caracoles neritina o gambas ayuda a prevenirlo.

Helecho de Java (Microsorum pteropus)

Otra planta de rizoma que no se entierra en el sustrato. El helecho de Java tiene hojas alargadas de un verde intenso que aportan textura y movimiento al acuario. Crece adherido a troncos y rocas, desarrollando raicillas que se agarran al soporte con el tiempo.

Existen variedades como Windelov (puntas ramificadas, muy decorativa), Narrow (hojas estrechas y alargadas, ideal para acuarios pequeños) y Trident (hojas con forma de tridente que aportan textura). Todas comparten la misma facilidad de cultivo y tolerancia a la luz baja.

Necesita luz baja a media, su crecimiento es lento, se coloca en la zona media a trasera del acuario y su dificultad de mantenimiento es muy fácil, ideal para quien empieza con plantas acuáticas.

Un detalle importante: las hojas nuevas del helecho de Java a veces nacen con manchas negras o marrones. No es una enfermedad; es el proceso normal de propagación. Pequeñas plántulas brotan de esas zonas oscuras de las hojas viejas.

Musgo de Java (Taxiphyllum barbieri)

El musgo de Java es probablemente la planta acuática más versátil que existe. Crece sobre cualquier superficie: troncos, rocas, mallas, incluso el cristal si le das la oportunidad. Es el recurso más utilizado para crear paredes verdes, cubrir troncos de aspecto natural o proporcionar refugio a alevines y gambas.

No necesita sustrato, se adapta a casi cualquier condición de agua y sobrevive con muy poca luz, lo que lo convierte en una opción perfecta para rincones sombreados del acuario. Su crecimiento es moderado y se controla fácilmente con podas periódicas.

Tolera luz baja a media, tiene un crecimiento moderado, puede ubicarse en cualquier zona del acuario porque se fija a superficies, y su dificultad es muy fácil para cualquier nivel de experiencia.

Para fijarlo a un tronco o roca, usa hilo de algodón fino (se descompone en unas semanas, cuando el musgo ya se ha agarrado) o un poco de pegamento para acuarios.

Vallisneria (Vallisneria spiralis / V. gigantea)

La vallisneria es la planta de fondo por excelencia en acuarios sin CO2. Sus hojas largas y acintadas crecen hacia la superficie y se mecen con la corriente del filtro, creando un efecto visual muy natural. Se propaga mediante estolones subterráneos, enviando nuevas plantas a lo largo del sustrato.

Vallisneria spiralis alcanza 30-50 cm y funciona perfectamente en acuarios medianos de 60 a 100 litros, donde sus hojas crean un telón de fondo natural. V. gigantea puede superar el metro de longitud y es más adecuada para acuarios grandes donde necesitas cubrir la parte trasera con vegetación densa. Ambas son extremadamente resistentes y toleran un rango amplio de parámetros de agua.

Requiere luz media para crecer bien, su ritmo de crecimiento es rápido comparado con otras plantas sin CO2, se ubica en el fondo del acuario y su dificultad general es fácil.

Una vez establecida, la vallisneria se expande con facilidad. Si no la controlas, puede colonizar todo el fondo del acuario en cuestión de meses. Arranca los estolones que no quieras para mantenerla en su zona.

Cryptocoryne (varias especies)

Las cryptocorynes son plantas de sustrato que ofrecen una variedad enorme de formas, tamaños y colores. Desde la compacta Cryptocoryne parva (apenas 5 cm, ideal para primer plano) hasta Cryptocoryne wendtii (15-25 cm, perfecta para zona media) o Cryptocoryne balansae (hojas largas y onduladas para el fondo).

Son plantas robustas una vez establecidas, pero tienen una peculiaridad que desconcierta a los principiantes: la "enfermedad de las criptos". Cuando las plantas en un acuario nuevo, es habitual que las hojas se deshagan y se pudran. No las arranques. Las raíces suelen sobrevivir y en 2-4 semanas brotan hojas nuevas adaptadas a tu agua.

Necesitan luz baja a media, su crecimiento va de lento a moderado según la variedad, pueden ubicarse en el delantero, medio o fondo del acuario dependiendo de la especie, y su dificultad general es fácil.

Las criptos agradecen una pastilla de abono de raíz cerca de su base cada pocos meses, especialmente si el sustrato es inerte (grava normal sin nutrientes).

Echinodorus (varias especies)

Los echinodorus, conocidos popularmente como plantas espada, son las grandes protagonistas de muchos acuarios de agua dulce. Forman rosetas de hojas anchas que pueden alcanzar tamaños considerables. Echinodorus bleheri y E. amazonicus son las especies más comunes y crecen sin problemas sin CO2.

Son plantas de sustrato con un sistema radicular potente. Necesitan un sustrato con algo de profundidad (al menos 5 cm) y agradecen pastillas fertilizantes en las raíces.

Necesitan luz media para desarrollarse bien, su crecimiento es moderado, se ubican en el centro o fondo del acuario porque son plantas grandes, y su dificultad va de fácil a moderada dependiendo del volumen disponible.

Ten en cuenta que un echinodorus bien establecido puede dominar un acuario pequeño. En urnas de menos de 100 litros, opta por variedades compactas como Echinodorus tenellus o E. parviflorus.

Limnophila sessiliflora

Esta planta de tallo es una alternativa excelente a la Cabomba, que suele morir sin CO2. La limnophila tiene hojas finas y plumosas que crean un efecto de fondo muy denso y atractivo. Se planta directamente en el sustrato y crece hacia la superficie.

Su crecimiento es rápido para ser una planta sin CO2, lo que la convierte en una buena consumidora de nitratos. Eso ayuda a mantener el agua limpia y a competir con las algas por los nutrientes.

Con luz media crece a buen ritmo, su crecimiento es rápido para una planta sin CO2, se planta en el fondo del acuario y su dificultad es fácil incluso para acuaristas novatos.

Cuando alcanza la superficie, corta el tallo y replanta la parte superior. La parte inferior brotará nuevos laterales, creando una mata cada vez más densa.

Hygrophila polysperma

Otra planta de tallo prácticamente indestructible. La hygrophila polysperma crece rápido, tolera cualquier calidad de luz y se adapta a un rango muy amplio de parámetros de agua. Sus hojas ovaladas son de un verde claro que contrasta bien con plantas de hojas oscuras.

Es una de las plantas más recomendadas para acuarios nuevos porque su crecimiento vigoroso absorbe el exceso de nutrientes durante la fase de maduración del acuario, reduciendo el riesgo de plagas de algas.

Acepta desde luz baja hasta alta sin problemas, su crecimiento es rápido, se ubica en el fondo o lateral del acuario y su dificultad es muy fácil, siendo una de las plantas más tolerantes que existen.

Necesita podas regulares si no quieres que se apodere de todo el acuario. Eso sí, los esquejes enraízan sin problema, así que puedes repartirla o regalársela a otros acuaristas.

Sagittaria subulata

La sagittaria es una de las pocas plantas que funcionan como tapizante sin CO2, aunque su crecimiento como alfombra es más lento y menos compacto que con inyección. Sus hojas estrechas y curvadas recuerdan a una hierba sumergida.

Se propaga mediante estolones, igual que la vallisneria, cubriendo el sustrato de forma progresiva. En condiciones óptimas de luz media puede formar una pradera verde en el primer plano del acuario en unos meses.

Necesita luz media para prosperar, su crecimiento es moderado aunque constante, se ubica en la zona delantera a media del acuario y su dificultad es fácil para cualquier nivel de experiencia.

Si quieres usarla como tapizante, planta los brotes con separación de 2-3 cm entre sí. Con el tiempo, los estolones rellenarán los huecos.

Elodea (Egeria densa)

La elodea, también conocida como peste de agua por su capacidad de crecimiento, es una planta de tallo que crece a una velocidad asombrosa incluso sin CO2. Sus hojas verdes y brillantes se disponen en verticilos alrededor del tallo, creando columnas densas y oxigenantes.

Es la planta ideal para acuarios nuevos en fase de ciclado: absorbe nitratos y fosfatos a gran velocidad, compite agresivamente con las algas y oxigena el agua. Puede usarse flotante o plantada en el sustrato.

Prefiere luz media a alta para alcanzar su máximo potencial, su crecimiento es muy rápido, puede colocarse en el fondo plantada o dejarse flotante en la superficie, y su dificultad es muy fácil.

Su crecimiento descontrolado es su mayor virtud y su mayor defecto. Necesita podas frecuentes para que no bloquee la luz a las plantas inferiores. Muchos acuaristas la usan de forma temporal en acuarios nuevos y la retiran cuando el resto de plantas se establece.

PlantaLuzCrecimientoUbicaciónDificultad
AnubiasBaja a mediaMuy lentoMedia (sobre troncos/rocas)Muy fácil
Helecho de JavaBaja a mediaLentoMedia a traseraMuy fácil
Musgo de JavaBaja a mediaModeradoCualquiera (sobre superficies)Muy fácil
VallisneriaMediaRápidoFondoFácil
CryptocoryneBaja a mediaLento a moderadoDelantero a traseroFácil
EchinodorusMediaModeradoCentro o fondoFácil a moderada
Limnophila sessilifloraMediaRápidoFondoFácil
Hygrophila polyspermaBaja a altaRápidoFondo o lateralMuy fácil
Sagittaria subulataMediaModeradoDelantero a medioFácil
Elodea (Egeria densa)Media a altaMuy rápidoFondo o flotanteMuy fácil

Cómo plantar correctamente

No todas las plantas se plantan igual. El error más frecuente de los principiantes es enterrar el rizoma de las anubias o los helechos de Java en el sustrato, lo que provoca que se pudran y mueran. Saber qué tipo de planta tienes determina cómo debes colocarla.

Plantas de rizoma (anubias, helechos, bucephalandra)

Estas plantas tienen un tallo horizontal grueso (el rizoma) del que nacen las hojas hacia arriba y las raíces hacia abajo. Nunca entierres el rizoma en el sustrato. Debe quedar expuesto al agua.

Para fijarlas a troncos o rocas tienes varias opciones sencillas que funcionan igual de bien y no requieren experiencia previa:

  1. Aplica una gota de pegamento de cianoacrilato (gel, no líquido) sobre la superficie donde quieras fijarla.
  2. Presiona la base de la planta durante 10-15 segundos.
  3. Alternativamente, átala con hilo de algodón o hilo de pesca fino. El algodón se descompondrá cuando la planta ya se haya agarrado por sí sola.

El pegamento de cianoacrilato es seguro para acuarios: se polimeriza al contacto con el agua y se vuelve inerte en segundos.

Plantas de tallo (hygrophila, limnophila, elodea)

Las plantas de tallo se plantan directamente en el sustrato. Retira las hojas de los 2-3 cm inferiores del tallo y entierra esa parte desnuda en la grava o arena. Planta cada tallo individualmente con 2-3 cm de separación para que la luz llegue a las hojas inferiores.

Estas plantas crecen hacia la superficie. Cuando lleguen arriba, corta la parte superior (unos 10-15 cm) y replántala junto a la planta madre. El tallo original brotará laterales desde los nudos, haciéndose más frondoso con cada poda.

Plantas de roseta y tapizantes (cryptocoryne, vallisneria, sagittaria)

Estas plantas se entierran por la raíz, dejando la corona (el punto donde nacen las hojas) justo al nivel del sustrato. Si la entierras demasiado, se pudre. Si la dejas demasiado alta, la planta flotará y no enraizará.

Con sustratos ligeros como la arena fina, las plantas recién plantadas tienden a flotar. Un truco útil: coloca una piedra pequeña junto a la base durante las primeras semanas, hasta que las raíces se afiancen.

Sustrato y abonado sin CO2

En un acuario sin CO2, el sustrato puede ser inerte (grava normal, arena de sílice) o nutritivo (sustratos técnicos con nutrientes incorporados). Ambos funcionan, pero la estrategia de abonado cambia.

Con sustrato inerte, las plantas de raíz (cryptocorynes, echinodorus, vallisneria) necesitan pastillas fertilizantes de raíz. Se introducen en el sustrato cerca de la base de la planta y se disuelven lentamente a lo largo de 2-4 meses. Las plantas de rizoma y las flotantes no las necesitan, ya que absorben nutrientes directamente del agua.

Con sustrato nutritivo, las pastillas de raíz no son necesarias durante los primeros 6-12 meses, ya que el propio sustrato libera nutrientes. Después de ese periodo, se agota y conviene complementar con pastillas.

En ambos casos, un abono líquido semanal (hierro, potasio y micronutrientes) beneficia a todas las plantas. La dosis en un acuario sin CO2 debe ser inferior a la que indica el fabricante: aproximadamente la mitad o un tercio. El crecimiento es más lento, así que la demanda de nutrientes también lo es. Abonar en exceso sin CO2 es la receta perfecta para una explosión de algas.

Una regla práctica: si las hojas nuevas salen pálidas o amarillentas, falta hierro o nutrientes. Si aparecen algas verdes filamentosas, sobra algún nutriente (normalmente fosfatos o nitratos) o falta competencia vegetal.

Iluminación para plantas sin CO2

La iluminación LED es el factor que más influye en el éxito de un acuario plantado sin CO2. Demasiada luz sin CO2 equivale a algas. Poca luz equivale a plantas raquíticas. El equilibrio está en la zona media.

Como referencia estándar para un acuario sin CO2, apunta a 20-30 lúmenes por litro. Un acuario de 100 litros necesitaría una lámpara de entre 2000 y 3000 lúmenes. Con las pantallas LED actuales, eso se consigue fácilmente con modelos de gama media.

La temperatura de color ideal está entre 6000 K y 7000 K (luz blanca con toque ligeramente azulado). Las plantas utilizan principalmente el espectro rojo y azul, y las lámparas en ese rango de color lo proporcionan en buena proporción.

El fotoperiodo (horas de luz al día) debe ser de 8 horas. Ni más ni menos, al menos durante los primeros meses. Un temporizador es imprescindible: la regularidad importa más que la cantidad. Las plantas necesitan un ciclo predecible de luz y oscuridad para realizar la fotosíntesis de forma eficiente.

Si al empezar con la luz aparecen algas, reduce el fotoperiodo a 6 horas durante unas semanas y ve subiendo progresivamente. Es más fácil aumentar la luz que combatir una plaga de algas ya establecida.

Las plantas flotantes son tu mejor aliado contra las algas. Lenteja de agua, salvinia o limnobium crecen en la superficie, absorben nutrientes a gran velocidad y reducen la intensidad de luz que llega al fondo. En un acuario sin CO2, una capa fina de flotantes (que no cubra más del 30-40 % de la superficie) ayuda a mantener el equilibrio mientras las plantas del fondo se establecen.

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Preguntas Frecuentes

¿Puedo tener un acuario densamente plantado sin CO2?

Sí, pero lleva más tiempo. Un acuario high tech con CO2 puede verse frondoso en 4-6 semanas. Sin CO2, el mismo resultado puede tardar 3-6 meses. La clave es empezar con muchas plantas desde el primer día (cuantas más, menos oportunidad para las algas) y tener paciencia con el crecimiento.

¿Las plantas sin CO2 oxigenan igual el agua?

Todas las plantas acuáticas producen oxígeno durante la fotosíntesis, con o sin inyección de CO2. La diferencia es la velocidad de crecimiento, no la función. En un acuario sin CO2 las plantas crecen más despacio, pero siguen oxigenando el agua, absorbiendo nitratos y proporcionando refugio a los peces.

¿Qué hago si las plantas se llenan de algas?

Lo primero es revisar el equilibrio luz-nutrientes. Reduce el fotoperiodo a 6 horas, asegúrate de no abonar en exceso y añade plantas flotantes para competir con las algas. Incorporar comedores de algas (caracoles neritina, gambas Amano o un otocinclus) también ayuda. Lee más sobre el control de algas en nuestra guía dedicada.

¿Necesito sustrato nutritivo o vale la grava normal?

La grava normal funciona perfectamente si complementas con pastillas de raíz para las plantas de sustrato y abono líquido semanal. El sustrato nutritivo facilita el arranque, pero no es imprescindible. Muchos acuarios plantados llevan años funcionando con grava inerte y un programa de abonado sencillo.

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