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Respuesta corta: El agua turbia acuario es uno de los problemas más frecuentes en acuariofilia, y también uno de los que más ansiedad generan. Miras la urna y, donde ayer veías peces nadando en agua cristalina, hoy solo ves una nube blanquecina, verdosa o amarillenta. La buena noticia es que el color del agua te dice exactamente qué está pasando. Cada tonalidad tiene causas distintas y, por tanto, soluciones distintas. No es cuestión de echar productos a ciegas: es cuestión de diagnosticar bien antes de actuar.
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Antes de tocar nada, observa bien el agua de tu acuario. El color es la pista más fiable para identificar la causa. No todos los tipos de turbidez son iguales ni tienen la misma gravedad.
Agua blanca o lechosa: Es la más habitual en acuarios nuevos. El agua adquiere un aspecto blanquecino, como si alguien hubiera echado un chorro de leche. Suele deberse a una explosión bacteriana, a polvo de sustrato sin lavar o, en algún caso, a microburbujas de aire. No suele ser peligrosa en sí misma, pero indica que el equilibrio biológico del acuario todavía no está establecido.
Tonalidad verde: Si el agua parece sopa de guisantes, tienes una proliferación masiva de algas unicelulares en suspensión. Esto pasa cuando hay un exceso de luz (natural o artificial), un exceso de nutrientes en el agua o ambas cosas a la vez. No es tóxica directamente, pero indica un desequilibrio importante.
Tono amarillo o marrón: Un matiz ambarino o color té suele provenir de taninos liberados por troncos y raíces decorativas. También puede deberse a un filtro sucio que ya no retiene partículas o a restos de comida en descomposición. Es la menos preocupante de las tres y, en muchos acuarios de biotopo amazónico, es hasta deseable.
| Color del agua | Causa más probable | Gravedad | Solución resumida |
|---|---|---|---|
| Blanca / lechosa | Explosión bacteriana o sustrato sin lavar | Media | Esperar ciclado o aclarar sustrato; no sobrealimentar |
| Blanca con burbujas | Microburbujas de aire (filtro o difusor) | Baja | Revisar conexiones del filtro y difusor de aire |
| Verde intensa | Algas unicelulares en suspensión | Media-alta | Reducir horas de luz; oscurecer 3-4 días; revisar nitratos y fosfatos |
| Verde suave | Exceso de luz directa o fotoperiodo largo | Media | Limitar luz a 8 horas; alejar de ventanas |
| Amarilla / ámbar | Taninos de troncos o raíces | Baja | Hervir troncos antes; usar carbón activo en el filtro |
| Marrón / oscura | Filtro saturado o sobrealimentación | Media | Limpiar filtro con agua del acuario; reducir comida |
Agua blanca o lechosa
Es la turbidez más común y, paradójicamente, la que menos debería preocuparte si tu acuario es nuevo. Suele resolverse sola, siempre que no cometas el error de intervenir demasiado.
Explosión bacteriana (bloom bacteriano). Cuando un acuario arranca por primera vez, millones de bacterias heterótrofas se multiplican en el agua alimentándose de la materia orgánica disponible. Estas bacterias flotan libremente y le dan al agua ese aspecto lechoso. Es un proceso natural que forma parte del ciclado del acuario. A medida que las bacterias nitrificantes colonizan el filtro y el sustrato, desplazan a las heterótrofas y el agua se aclara por sí sola en 3 a 10 días.
En acuarios ya establecidos, un bloom bacteriano puede aparecer tras un cambio de agua demasiado grande, tras lavar el filtro con agua del grifo (matando las bacterias beneficiosas) o tras un pico de sobrealimentación.
Polvo de sustrato. Si acabas de montar el acuario y no lavaste bien la grava o la arena antes de añadirla, es probable que la turbidez sea simplemente polvo mineral en suspensión. El filtro lo irá atrapando poco a poco, pero puede tardar entre 24 y 72 horas en aclararse del todo. Para la próxima vez: lava el sustrato en un cubo hasta que el agua salga transparente.
Microburbujas de aire. A veces lo que parece turbidez es en realidad una nube de microburbujas diminutas. Ocurre cuando hay una entrada de aire en la tubería del filtro o cuando el difusor de aire genera burbujas excesivamente finas. Se distingue de la turbidez real porque las burbujas desaparecen si apagas el filtro o el difusor durante unos minutos.
Agua verde
El agua verde es la señal de que las algas unicelulares han encontrado las condiciones perfectas para multiplicarse sin control. A diferencia de las algas que crecen pegadas al cristal o las decoraciones, estas flotan libres en el agua y la tiñen de verde.
Exceso de luz. La causa número uno. Si el acuario recibe luz solar directa, incluso unas pocas horas al día, o si la iluminación artificial está encendida más de 10-12 horas, las algas unicelulares tienen todo lo que necesitan para proliferar. La solución pasa por reducir el fotoperiodo a 8 horas y asegurarte de que no llega luz natural directa al acuario.
Exceso de nutrientes. Las algas necesitan nitratos y fosfatos para crecer. Si sobrealimentas, si tienes demasiados peces para el volumen del acuario o si llevas tiempo sin hacer cambios de agua, los niveles de estos nutrientes se disparan. Mide los parámetros del agua: los nitratos por encima de 40 ppm y los fosfatos por encima de 1 ppm son un festín para las algas.
Tratamiento de choque: el apagón. Si el agua está intensamente verde, el método más efectivo es un apagón total de 3-4 días. Cubre el acuario con una manta o toalla gruesa para que no entre nada de luz. No alimentes durante esos días (los peces adultos aguantan perfectamente). Las algas necesitan luz para sobrevivir y, sin ella, mueren y el filtro las va eliminando. Tras el apagón, reduce el fotoperiodo a 6 horas durante una semana y sube gradualmente hasta 8. Para más detalles sobre el control de algas en el acuario, tenemos una guía dedicada.
Agua amarilla o marrón
El agua con tono ambarino o color té es la menos problemática de las tres. En la mayoría de los casos no afecta a los peces y, de hecho, muchas especies tropicales viven en aguas así en su hábitat natural.
Taninos de troncos y raíces. Es la causa más frecuente de agua amarillenta. Los troncos de mopani, mangrove y otras maderas liberan taninos que tiñen el agua de un color té o ámbar. Estos taninos son orgánicos, ligeramente ácidos y completamente inofensivos para los peces. De hecho, muchas especies amazónicas (tetras, corydoras, discos) prosperan en aguas con taninos porque simulan su biotopo natural.
Si no te gusta el tono, puedes minimizarlo hirviendo los troncos durante 1-2 horas antes de introducirlos en el acuario (el agua de cocción saldrá oscurísima). También puedes colocar carbón activo en el filtro, que absorbe los taninos de forma eficiente. Ten en cuenta que el carbón activo se satura tras 3-4 semanas y hay que reemplazarlo.
Filtro sucio o saturado. Si el agua amarillea en un acuario sin troncos, revisa el filtro. Cuando las esponjas y los materiales filtrantes están saturados, dejan de retener partículas y estas vuelven al agua. Limpia las esponjas con agua del propio acuario (nunca con agua del grifo) y considera reemplazar el material filtrante mecánico si tiene más de 6 meses.
Sobrealimentación y restos orgánicos. La comida no consumida que se acumula en el fondo se descompone y libera compuestos orgánicos que oscurecen el agua. Si notas agua parduzca junto con un olor desagradable, es casi seguro que hay materia orgánica en descomposición. Aspira el fondo con un sifón y reduce la cantidad de comida que administras.
Acciones inmediatas cuando detectas agua turbia
- Mide los parámetros del agua antes de hacer nada: amoníaco, nitritos, nitratos y pH. Si el amoníaco o los nitritos están por encima de cero, tienes un problema de ciclado, no solo estético
- Observa a los peces: Si nadan con normalidad, comen bien y respiran sin agitación, no hay emergencia inmediata. La turbidez en sí misma rara vez es mortal
- No eches clarificadores ni productos químicos como primera reacción. Estos productos aglutinan partículas para que el filtro las atrape, pero no resuelven la causa subyacente
- Haz un cambio de agua parcial (20-30 %) si los parámetros están alterados. Usa agua acondicionada y a la misma temperatura que la del acuario
- Revisa el filtro: Comprueba que funciona correctamente, que no está obstruido y que el caudal es el habitual. Un filtro parcialmente bloqueado puede causar turbidez
- Reduce la alimentación a la mitad durante los días siguientes. Menos materia orgánica en el agua significa menos combustible para bacterias y algas
- Anota qué has cambiado recientemente: Un tronco nuevo, un cambio de agua grande, peces nuevos, cambio de comida... cualquier novedad reciente es sospechosa
Soluciones paso a paso
Una vez que has identificado el tipo de turbidez por su color, puedes aplicar la solución adecuada. Aquí tienes un plan de actuación para cada caso.
Agua blanca por bloom bacteriano
- No hagas nada drástico: La tentación es vaciar medio acuario y empezar de nuevo, pero eso solo reinicia el problema. Las bacterias en suspensión necesitan tiempo para asentarse en el filtro y el sustrato.
- Reduce la alimentación al mínimo: Menos comida significa menos materia orgánica disuelta, lo que reduce el alimento disponible para las bacterias heterótrofas. Alimenta una vez al día, lo que los peces puedan consumir en dos minutos.
- Asegúrate de que el filtro funciona a pleno rendimiento: El filtro es donde las bacterias beneficiosas deben establecerse. Si el caudal es débil, limpia la entrada (pero no la esponja filtrante biológica).
- Espera entre 3 y 10 días: En la gran mayoría de los casos, el bloom se resuelve solo. El agua se irá aclarando gradualmente a medida que la colonia bacteriana se estabiliza.
- Si persiste más de dos semanas, revisa el ciclado: Mide amoníaco y nitritos. Si siguen altos, el ciclo del nitrógeno no se ha completado. Consulta nuestra guía de ciclado del acuario para verificar el proceso.
Agua verde por algas en suspensión
- Reduce inmediatamente las horas de luz a 6: Si tenías la luz encendida 10 o 12 horas, bájala a 6. Usa un temporizador para no olvidarte. Menos luz frena la fotosíntesis de las algas.
- Bloquea cualquier fuente de luz solar directa: Si el acuario está junto a una ventana, muévelo o coloca una cortina. La luz solar es mucho más intensa que la iluminación artificial y dispara el crecimiento de algas.
- Si el agua está muy verde, haz un apagón de 3-4 días: Cubre el acuario completamente con una manta. No alimentes durante el apagón. Deja el filtro y el oxigenador encendidos. Las algas morirán sin luz.
- Tras el apagón, haz un cambio de agua del 40-50 %: Esto retira las algas muertas y reduce los nutrientes acumulados. Aspira bien el fondo con un sifón.
- Limpia o reemplaza el material filtrante mecánico: El filtro habrá atrapado gran cantidad de algas muertas. Enjuaga la esponja mecánica (la de poro grueso) con agua del acuario. No toques la esponja biológica.
- Mantén el fotoperiodo en 8 horas y controla nitratos: Los nitratos por encima de 40 ppm alimentan a las algas. Haz cambios de agua semanales del 20-30 % para mantenerlos bajo control.
Agua amarilla por taninos o suciedad
- Identifica la fuente: Si has añadido un tronco recientemente, los taninos son la causa casi segura. Si no hay troncos, revisa el filtro y busca restos de comida en el sustrato.
- Añade carbón activo al filtro: Coloca una bolsa de carbón activo en el compartimento del filtro. Absorberá los taninos y compuestos orgánicos disueltos. El agua debería aclararse en 24-48 horas.
- Para troncos nuevos: retira, hierve y reintroduce: Si el tronco lleva poco tiempo, puedes sacarlo y hervirlo durante 1-2 horas para extraer buena parte de los taninos. Cambia el agua de cocción cuando se oscurezca.
- Haz un cambio de agua del 30 %: Diluye la concentración de taninos o compuestos orgánicos inmediatamente. Repite cada 2-3 días si la coloración persiste.
- Recuerda reemplazar el carbón activo cada 3-4 semanas: El carbón activo se satura y deja de absorber. Si lo dejas indefinidamente, no hará nada. Retíralo cuando ya no lo necesites para no ocupar espacio en el filtro.
No hagas nunca un cambio de agua del 100 %. Vaciar y rellenar el acuario por completo destruye la colonia bacteriana del filtro y del sustrato, reinicia el ciclado del nitrógeno y somete a los peces a un choque de parámetros que puede matarlos. La turbidez es un problema menor comparado con un colapso del ciclo biológico. Cambia un máximo del 50 % de una vez, y solo en emergencias.
Cómo prevenir el agua turbia
La mejor estrategia contra el agua turbia es evitar que aparezca. La mayoría de los casos se previenen con hábitos básicos de mantenimiento que cualquier acuarista debería incorporar a su rutina.
Cicla el acuario antes de meter peces. El bloom bacteriano en acuarios nuevos se evita con un ciclado del acuario correcto de 4-6 semanas. No metas peces el primer día: deja que las bacterias nitrificantes se establezcan en el filtro antes de añadir carga biológica. Un acuario bien ciclado rara vez tiene problemas de turbidez.
Controla el fotoperiodo. El agua verde se previene casi por completo con un fotoperiodo adecuado: 8 horas de luz al día, siempre con temporizador. Evita que el acuario reciba luz solar directa. Si notas un ligero verdor en el agua, reduce a 6 horas durante una semana antes de que se convierta en un problema mayor.
No sobrealimentes. La regla de oro: ofrece solo lo que los peces puedan comer en 2-3 minutos, una o dos veces al día. La comida sobrante se descompone, genera amoníaco y alimenta tanto a bacterias como a algas. Si ves comida en el fondo después de alimentar, estás echando demasiada.
Mantenimiento regular del filtro. Limpia las esponjas del filtro cada 4-6 semanas con agua del acuario. Un filtro obstruido pierde eficacia y deja de retener partículas. Nunca laves el material biológico con agua del grifo: el cloro aniquila las bacterias beneficiosas.
Cambios de agua semanales. Un cambio del 20-30 % semanal mantiene los nitratos bajos, retira compuestos orgánicos disueltos y renueva minerales. Es la herramienta de prevención más sencilla y efectiva que existe. Si te saltas los cambios de agua, estás invitando a problemas.
Lava siempre el sustrato antes de usarlo. Antes de añadir grava o arena al acuario, lávala en un cubo con agua del grifo hasta que el agua salga transparente. Esto evita la turbidez por polvo mineral, que aunque es inofensiva, resulta molesta y tarda días en desaparecer.
Prepara los troncos antes de introducirlos. Hierve cualquier tronco decorativo durante al menos una hora antes de meterlo en el acuario. Así extraes la mayor parte de los taninos. Si aun así libera color, usa carbón activo en el filtro durante las primeras semanas.
Cuándo preocuparse de verdad
No toda agua turbia es una emergencia. De hecho, la mayoría de las veces es un problema cosmético que se resuelve solo o con ajustes menores. Pero hay situaciones en las que la turbidez indica algo más grave que no deberías ignorar.
La turbidez es peligrosa si el amoníaco o los nitritos están por encima de cero. Esto significa que el ciclo del nitrógeno no funciona correctamente, y los peces están expuestos a sustancias tóxicas. En este caso la turbidez es el síntoma visible de un problema invisible mucho más serio. Actúa de inmediato: haz un cambio de agua del 30-50 % y revisa los parámetros del agua.
Los peces muestran signos de estrés: boquean en la superficie, se esconden más de lo habitual, pierden color, dejan de comer o tienen las aletas pegadas. Cualquiera de estos comportamientos junto con agua turbia indica que la calidad del agua se ha degradado significativamente.
Hay un olor fuerte o desagradable. El agua de un acuario sano apenas huele (a tierra húmeda como mucho). Un olor a podrido indica descomposición orgánica activa: comida en mal estado, un pez muerto oculto o un filtro completamente saturado.
La turbidez es solo cosmética si los parámetros del agua están dentro de rangos normales (amoníaco y nitritos en cero, nitratos por debajo de 40 ppm, pH estable). Los peces nadan activos, comen con apetito y se comportan con normalidad. El agua tiene un ligero tono pero no es opaca.
En estos casos, sigue las soluciones que hemos descrito según el color y ten paciencia. Muchas turbideces se resuelven en una semana sin intervención agresiva. La peor reacción que puedes tener es desmontar medio acuario por un agua ligeramente blanquecina que se habría aclarado sola en tres días.
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Preguntas Frecuentes
Mi acuario tiene solo una semana y el agua se ha puesto blanca. ¿Es normal?
Completamente normal. Es un bloom bacteriano que forma parte del proceso de ciclado del acuario. Las bacterias heterótrofas se multiplican en el agua libre y le dan ese aspecto lechoso. No hagas cambios de agua grandes ni eches productos: espera 3-10 días y el agua se aclarará sola a medida que la colonia bacteriana se estabilice en el filtro.
¿Son seguros los clarificadores de agua para los peces?
La mayoría de los clarificadores comerciales son seguros si sigues la dosis indicada. Funcionan aglutinando partículas finas para que el filtro las atrape. Sin embargo, son un parche: eliminan el síntoma pero no la causa. Si el agua vuelve a enturbiarse tras usar un clarificador, necesitas identificar y resolver el problema de fondo (sobrealimentación, ciclado incompleto, exceso de luz).
¿Puedo meter peces en un acuario con agua turbia?
Depende del tipo de turbidez y de los parámetros del agua. Si el agua es blanquecina por un bloom bacteriano en un acuario nuevo, no metas peces: el ciclo del nitrógeno no está completo y el amoníaco puede ser letal. Si el agua está ligeramente amarillenta por taninos de un tronco y los parámetros son correctos, no hay problema para los peces.
He hecho un cambio de agua grande y el agua se ha puesto turbia. ¿Qué ha pasado?
Un cambio de agua excesivo (más del 50 %) puede alterar la colonia bacteriana del acuario y provocar un mini-bloom bacteriano. También puede remover sedimentos del sustrato que enturbian el agua temporalmente. Si los parámetros se mantienen estables, el agua debería aclararse en 2-4 días. Para la próxima vez, limita los cambios al 20-30 % semanal.