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Respuesta corta: El betta (Betta splendens) es uno de los peces más populares en acuariofilia, y también uno de los peor tratados. La imagen del betta en un jarrón diminuto es un mito cruel que acorta drásticamente su vida. Con un acuario adecuado, alimentación variada y agua bien mantenida, un betta puede vivir entre 3 y 5 años mostrando colores vibrantes y un comportamiento fascinante. Esta guía de pez betta cuidados repasa todo lo que necesitas saber, desde el tamaño mínimo del acuario hasta las enfermedades más frecuentes y cómo prevenirlas.
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El primer error que comete la mayoría de gente con un betta es meterlo en un recipiente demasiado pequeño. Que en la tienda lo veas en un vaso de plástico no significa que pueda vivir así. El betta necesita un mínimo absoluto de 20 litros, aunque lo ideal es un acuario de 30 a 40 litros. En ese volumen, los parámetros del agua se mantienen mucho más estables y el pez tiene espacio suficiente para nadar y explorar.
El filtro es imprescindible, pero tiene que ser suave. Los bettas tienen aletas largas y delicadas, y una corriente fuerte los estresa y puede dañarles las aletas con el tiempo. Los filtros de esponja son la mejor opción: proporcionan filtración biológica excelente y generan un flujo de agua muy suave. Si usas un filtro de mochila o interno, baja el caudal al mínimo o coloca una esponja en la salida para dispersar el chorro.
Un calentador no es opcional. El betta es un pez tropical originario del sudeste asiático. Necesita agua entre 24 y 28 grados centígrados de forma constante. En la mayoría de hogares en España, la temperatura ambiente baja de 20 grados en invierno, lo cual es insuficiente. Un calentador con termostato de 25 o 50 vatios (según el volumen) resuelve el problema. Coloca también un termómetro para verificar que funciona correctamente.
La iluminación LED es suficiente para el betta y para las plantas que puedas tener. Un ciclo de 8 a 10 horas de luz al día imita su ritmo natural. Usa un temporizador para no tener que acordarte de encenderla y apagarla.
Parámetros del agua
El betta es más resistente que muchos peces tropicales en cuanto a tolerancia de parámetros, pero eso no significa que le dé igual vivir en cualquier agua. Mantener los valores dentro de su rango óptimo marca la diferencia entre un pez que sobrevive y uno que realmente prospera.
La temperatura debe estar entre 24 y 28 grados centígrados, con un punto ideal en torno a 26. Las fluctuaciones bruscas de más de 2 grados en pocas horas estresan al betta y debilitan su sistema inmunitario. Por eso el calentador con termostato es tan importante.
El pH óptimo se sitúa entre 6,5 y 7,5. La mayoría del agua del grifo en España cae dentro de ese rango, aunque en zonas con agua muy dura (como la costa mediterránea) puede rozar el 8. En esos casos, mezclar con agua osmotizada o filtrada ayuda a bajarlo.
La dureza general (GH) ideal es de 4 a 12 dGH. Los bettas proceden de aguas blandas, así que toleran mejor la dureza baja que la alta. La dureza de carbonatos (KH), que actúa como amortiguador del pH, debería estar entre 3 y 8 dKH.
Como con cualquier acuario, el amoníaco y los nitritos deben ser siempre cero. Los nitratos, por debajo de 20 ppm idealmente, y nunca por encima de 40 ppm. Cambios semanales de agua del 20 al 30 por ciento mantienen los nitratos a raya sin esfuerzo. Consulta nuestra guía sobre parámetros del agua para profundizar en el tema.
Alimentación del betta
El betta es un pez carnívoro en la naturaleza. Se alimenta de larvas de mosquito, pequeños crustáceos e insectos que caen al agua. Esto es fundamental para entender qué necesita en cautividad: una dieta rica en proteína animal, no las escamas genéricas de peces tropicales que suelen tener demasiado relleno vegetal.
La base de su alimentación deben ser gránulos específicos para bettas. Estos tienen un perfil nutricional adaptado, con un contenido de proteína del 40 por ciento o más. Dale entre 3 y 5 gránulos pequeños, dos veces al día. Si puedes, alterna marcas para variar el perfil nutricional.
Para completar la dieta, ofrécele alimento congelado dos o tres veces por semana: larva roja de mosquito (bloodworm), artemia y dafnia son las opciones más habituales y las que más les gustan. La dafnia, además, tiene un efecto laxante suave que ayuda a prevenir el estreñimiento, un problema bastante común en bettas.
Un consejo que funciona muy bien: un día de ayuno a la semana. Su sistema digestivo es pequeño y se beneficia de un descanso. No te preocupes, en la naturaleza no comen todos los días y están perfectamente adaptados a ello.
El error más frecuente en la alimentación del betta es sobrealimentar. Su estómago es aproximadamente del tamaño de su ojo. Si ves que el vientre se hincha mucho tras comer, estás dándole demasiado. La comida no consumida en 2 minutos se descompone en el agua y genera amoníaco. Retírala con una red si queda flotando. Para más información sobre nutrición, consulta nuestra guía de alimentación de peces tropicales.
Compañeros compatibles (y los que no)
Lo primero que hay que dejar claro: dos machos de betta nunca pueden vivir juntos. Se llaman "peces luchadores de Siam" por algo. Se atacarán hasta que uno muera o quede gravemente herido. Esto no es un rasgo de personalidad variable: es un instinto territorial profundo de la especie.
Digamos también que un betta puede vivir perfectamente solo. No es un pez gregario que necesite compañía para estar bien. Si tu acuario es de 20 litros, lo mejor es mantener al betta como único habitante.
Ahora bien, si tienes un acuario de 40 litros o más, puedes añadir ciertos compañeros. La clave es elegir especies que no tengan aletas largas ni colores llamativos (el betta los confunde con otro macho) y que ocupen una zona diferente del acuario. Los peces de fondo son generalmente los mejores candidatos.
Evita a toda costa los guppys machos (aletas largas y coloridas que el betta atacará), otros anabántidos como los guramis (competencia territorial directa), y los barbos tigre (morderán las aletas del betta). Los caracoles nerita y las gambas amano son compañeros excelentes que, además, ayudan a mantener limpio el acuario. Para ampliar sobre compatibilidad, revisa nuestra guía de peces compatibles.
| Especie | Compatibilidad | Notas |
|---|---|---|
| Corydoras | Buena | Peces de fondo pacíficos. Mínimo 4 ejemplares. Necesitan acuario de 40 L o más |
| Caracol nerita | Excelente | Ignora al betta y viceversa. Buen limpiador de algas |
| Gamba amano | Buena | Demasiado grandes para que el betta se las coma. Gran equipo de limpieza |
| Gambas neocaridina | Regular | Las adultas suelen estar bien, pero las crías pueden acabar siendo comida |
| Kuhli loach | Buena | Pez serpentiforme de fondo, nocturno. El betta lo ignora |
| Guppy macho | Mala | Aletas coloridas que provocan al betta. Ataques frecuentes |
| Gurami | Muy mala | Otro anabántido territorial. Pelea garantizada |
| Barbo tigre | Muy mala | Mordedor de aletas. Destrozará la cola del betta |
| Otro betta macho | Incompatible | Pelearán a muerte. Sin excepciones |
Enfermedades más comunes del betta
Los bettas son peces relativamente resistentes, pero su sistema inmunitario se debilita cuando las condiciones del agua no son buenas o la temperatura fluctúa. La mayoría de enfermedades del betta se pueden prevenir con un mantenimiento correcto del acuario.
Podredumbre de aletas (fin rot). Las aletas se deshilachan, se vuelven opacas y pueden adquirir bordes oscuros o blanquecinos. Casi siempre es consecuencia de mala calidad del agua. El tratamiento empieza por cambios de agua frecuentes (25 por ciento cada dos días) y mantener los parámetros estables. En casos graves puede ser necesario un antibacteriano específico para acuarios.
Punto blanco (ich). Pequeños puntos blancos como granos de sal aparecen por todo el cuerpo y las aletas. El pez se frota contra objetos. Es una enfermedad parasitaria muy contagiosa. El tratamiento estándar consiste en subir gradualmente la temperatura a 30 grados (el parásito no tolera bien el calor) y usar un producto antiparasitario. Lee más en nuestra guía sobre punto blanco (ich).
Hidropesía (dropsy). El abdomen se hincha exageradamente y las escamas se erizan dándole aspecto de piña. Indica fallo renal u orgánico interno, normalmente causado por una infección bacteriana avanzada. Desafortunadamente, cuando los síntomas son visibles, el pronóstico es malo. La prevención pasa por mantener una calidad de agua impecable.
Problemas de vejiga natatoria. El pez nada de lado, se hunde o flota sin control. Suele estar causado por estreñimiento (sobrealimentación) o por una infección. El primer paso es ayunar al pez 2 o 3 días y luego ofrecerle dafnia congelada, que tiene efecto laxante. Si no mejora en una semana, puede haber una causa bacteriana que necesite tratamiento.
- Betta sano: aletas extendidas y sin desgarros, colores vivos e intensos, nada activamente explorando el acuario, se acerca cuando te ve (esperando comida), construye nidos de burbujas en la superficie, come con entusiasmo en menos de 2 minutos
- Betta enfermo o estresado: aletas pegadas al cuerpo (clamping), colores apagados o rayas horizontales de estrés, se queda en el fondo o flotando sin moverse en la superficie, rechaza la comida durante más de 2 días, puntos blancos, manchas algodonosas o bordes deshilachados en las aletas, respiración acelerada o boqueando en la superficie constantemente, abdomen hinchado o escamas erizadas
Decoración y plantas para el acuario betta
El betta necesita un acuario con escondites y zonas de descanso. En la naturaleza vive entre la vegetación densa de arrozales y charcas poco profundas, así que un acuario con plantas le resulta mucho más confortable que una urna vacía con grava de colores.
Las plantas naturales son la mejor opción y no tienen por qué ser complicadas de mantener. Anubia, helecho de Java y musgo de Java son prácticamente indestructibles, crecen sin necesidad de CO2 inyectado ni sustrato nutritivo, y al betta le encanta descansar sobre sus hojas anchas. Las plantas flotantes como la lenteja de agua o la Salvinia también son excelentes: filtran la luz (al betta no le gustan los acuarios muy iluminados) y proporcionan superficie para que construya nidos de burbujas. Consulta más opciones en nuestra guía de plantas fáciles.
Si prefieres añadir troncos o rocas, asegúrate de que no tengan bordes afilados. Pasa la prueba de las medias: si un trozo de media de nylon se engancha al raspar la decoración, también se engancharán las aletas del betta. Los troncos de mopani o las raíces de Mangle son buenas opciones y además liberan taninos que oscurecen ligeramente el agua, creando un ambiente similar al hábitat natural del betta.
Evita las plantas de plástico duro. Las aletas del betta son extremadamente delicadas y los bordes del plástico pueden desgarrarlas. Si no quieres plantas naturales, al menos usa plantas de seda, que son blandas. Evita también la decoración tipo castillos o barcos con aperturas pequeñas donde el betta pueda quedarse atrapado.
Las peceras redondas y los vasos no son aptos para bettas. Un recipiente de menos de 10 litros sin filtro ni calentador condena al betta a una vida corta y miserable. La superficie curvada distorsiona su percepción del entorno, el agua se contamina en horas y la temperatura fluctúa sin control. Que un betta pueda sobrevivir unas semanas en esas condiciones no significa que esté bien. Un acuario de 20 litros con filtro y calentador no ocupa mucho más espacio y marca la diferencia entre una mascota estresada y una que realmente prospera.
Cuánto vive un betta y cómo alargar su vida
La esperanza de vida de un betta en cautividad es de 3 a 5 años con buenos cuidados. La media real está más cerca de los 2 a 3 años, sobre todo porque muchos bettas se venden en tiendas cuando ya tienen entre 6 meses y un año de edad, y porque las condiciones de mantenimiento no siempre son las adecuadas.
Para maximizar la longevidad de tu betta, céntrate en estos pilares, que cubren desde la estabilidad del agua hasta los hábitos de alimentación y la reducción del estrés diario:
Estabilidad ante todo. Los bettas toleran un rango amplio de parámetros, pero lo que no toleran bien son los cambios bruscos. Una temperatura constante de 26 grados es mejor que oscilar entre 22 y 28. Un pH estable de 7,5 es mejor que uno que varía entre 6,5 y 7,5 cada semana.
Cambios de agua frecuentes y parciales. Un 20 a 25 por ciento semanal es la rutina que mejor funciona. Esto mantiene los nitratos bajos sin alterar drásticamente la química del agua. Usa siempre acondicionador para neutralizar el cloro del grifo.
Alimentación variada pero moderada. La sobrealimentación es la segunda causa de muerte prematura en bettas, después de las malas condiciones del agua. Estómagos pequeños necesitan porciones pequeñas. Incluye alimento congelado varias veces a la semana y respeta el día de ayuno.
Reducir el estrés. Un acuario con plantas, escondites y sin compañeros agresivos permite al betta relajarse. Un pez estresado tiene el sistema inmunitario debilitado y es más susceptible a enfermedades. Evita golpear el cristal, colocar el acuario en zonas de mucho tránsito y mantenerlo sin tapa (los bettas saltan).
Observación diaria. Dedica un minuto al día a observar a tu betta. Los cambios de comportamiento o aspecto son la primera señal de que algo va mal, y detectarlos pronto marca la diferencia entre un tratamiento exitoso y una enfermedad que se complica.
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Preguntas Frecuentes
¿Pueden convivir dos bettas macho en el mismo acuario?
No, nunca. Los machos de betta son extremadamente territoriales entre sí y pelearán hasta causar lesiones graves o la muerte de uno de ellos. No importa el tamaño del acuario ni cuántos escondites haya: dos machos en el mismo espacio siempre acaba mal. Si quieres varios bettas, necesitas acuarios separados.
¿Un betta puede vivir en una pecera sin filtro?
Técnicamente puede sobrevivir un tiempo porque los bettas respiran aire atmosférico gracias a su órgano laberinto. Pero sobrevivir no es lo mismo que vivir bien. Sin filtro, el amoníaco se acumula rápidamente y daña sus branquias y aletas. Un filtro de esponja suave es barato, silencioso y prolonga enormemente la vida del pez. No hay excusa para prescindir de él.
¿Cuántas veces al día hay que dar de comer a un betta?
Dos veces al día es lo habitual: mañana y noche. Entre 3 y 5 gránulos pequeños cada vez, o el equivalente en alimento congelado. Un día de ayuno a la semana es recomendable para prevenir problemas digestivos. La clave es que consuma todo en menos de 2 minutos. Si sobra comida, estás dando demasiado.
¿El betta necesita calentador si vivo en una zona cálida?
Depende de lo estable que sea la temperatura en tu casa. Si en verano tienes 28 grados constantes pero en invierno baja a 18 por la noche, necesitas calentador al menos en invierno. El problema no es solo que haga frío, sino las oscilaciones de temperatura entre el día y la noche. Un calentador con termostato mantiene la temperatura estable las 24 horas, que es lo que realmente importa.
¿Por qué mi betta hace burbujas en la superficie?
Es un nido de burbujas y es señal de que el pez está sano y cómodo. Los machos construyen estos nidos como parte de su instinto reproductivo, incluso cuando no hay hembra presente. Si tu betta construye nidos de burbujas regularmente, enhorabuena: significa que las condiciones del acuario son buenas y el pez no está estresado.