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Respuesta corta: Si hay un pez que aparece en casi todos los acuarios de principiantes, es el guppy. Y con razón: son resistentes, coloridos y tienen una personalidad curiosa que los hace entretenidos de observar. Pero hay algo que nadie te cuenta cuando compras tus primeros cinco guppys: en un par de meses puedes tener cincuenta. La reproducción del guppy es tan prolífica que, si no la entiendes y la gestionas desde el principio, lo que empezó como un acuario bonito se convierte en un problema de sobrepoblación. En esta guía sobre guppys cuidados te contamos cómo darles las mejores condiciones y cómo manejar su capacidad reproductiva sin sustos.
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Los guppys no son exigentes, pero eso no significa que valga cualquier cosa. Un acuario de al menos 40 litros es el mínimo razonable para un grupo pequeño (6-8 ejemplares). Con menos volumen, los parámetros del agua fluctúan demasiado rápido y el estrés se multiplica.
La temperatura óptima se sitúa entre 22 y 28 °C, con un punto ideal alrededor de los 24-26 °C. El pH les va bien en un rango amplio, de 6,8 a 7,8, y toleran durezas moderadas sin problemas. En la mayoría de regiones de España, el agua del grifo (una vez acondicionada) encaja bastante bien con sus necesidades.
Un acuario plantado es, con diferencia, la mejor opción para guppys. Las plantas cumplen varias funciones a la vez: oxigenan el agua, absorben nitratos, ofrecen refugio a los alevines y reducen el estrés de las hembras acosadas por los machos. Plantas como la cabomba, el helecho de Java o la elodea son resistentes y crecen rápido, perfecto para crear zonas densas donde los peces se sientan seguros.
El filtro debe generar una corriente moderada. Los guppys no son grandes nadadores y una corriente fuerte los agota, sobre todo a los machos, cuyas colas largas actúan como velas. Un filtro de esponja o un filtro interno con flujo regulable son las mejores opciones.
Alimentación del guppy
Los guppys son omnívoros y poco selectivos, lo que no significa que debas limitarte a echarles escamas del mismo bote todos los días. Una dieta variada se traduce directamente en colores más vivos, mayor resistencia a enfermedades y una reproducción más sana.
La base puede ser un alimento en escamas o microgránulos de buena calidad, formulado para peces tropicales. Pero conviene complementarlo dos o tres veces por semana con alimento vivo o congelado: artemia, dafnia o larva roja de mosquito son opciones excelentes que aportan proteína animal y estimulan su comportamiento natural de caza.
El componente vegetal también importa. Los guppys picotean algas de forma natural, pero puedes ofrecerles trocitos de espinaca o calabacín blanqueados (hervidos 30 segundos y enfriados). Les aportan fibra y micronutrientes que las escamas comerciales no siempre cubren.
En cuanto a la frecuencia: dos tomas al día, en cantidad que consuman en dos minutos como máximo. El exceso de comida no consumida se descompone, genera amoníaco y deteriora la calidad del agua. Si ves restos en el fondo después de alimentarlos, estás echando demasiado.
Para los alevines, la alimentación cambia: necesitan comida para peces en polvo o artemia recién eclosionada durante las primeras semanas, ya que su boca es demasiado pequeña para las escamas convencionales.
Cómo distinguir machos de hembras
Diferenciar machos de hembras es sencillo una vez que sabes dónde mirar, y es fundamental si quieres controlar la reproducción.
Los machos son los vistosos del grupo. Tienen el cuerpo más pequeño y estilizado (3-4 cm), colores intensos que van del rojo al azul metalizado, y una cola grande y llamativa que puede adoptar formas de abanico, lira o espada según la variedad. Pero el rasgo definitivo es el gonopodio: la aleta anal transformada en un órgano reproductor alargado y puntiagudo, visible a simple vista.
Las hembras son más grandes (4-6 cm), con un cuerpo redondeado y colores mucho más discretos, generalmente grises o con tonos pálidos. Su aleta anal tiene forma de abanico triangular, claramente diferente del gonopodio del macho. Cuando están preñadas, desarrollan una mancha oscura en la zona abdominal posterior, conocida como mancha gravídica, que se oscurece a medida que avanza la gestación.
A partir de las 4-6 semanas de vida, ya puedes empezar a distinguirlos. Antes de esa edad, todos los alevines se parecen.
| Característica | Macho | Hembra |
|---|---|---|
| Tamaño adulto | 3-4 cm | 4-6 cm |
| Coloración | Intensa, patrones variados | Discreta, gris o pálida |
| Cola | Grande, formas elaboradas | Más pequeña, redondeada |
| Aleta anal | Gonopodio (alargada, puntiaguda) | Triangular, forma de abanico |
| Cuerpo | Estilizado, esbelto | Redondeado, más robusto |
| Mancha gravídica | No tiene | Visible en la zona abdominal posterior |
| Comportamiento | Persigue activamente a las hembras | Más tranquila, busca refugio |
La reproducción del guppy
Los guppys son ovovivíparos: las crías se desarrollan dentro de la hembra y nacen completamente formadas, sin pasar por fase de huevo fuera del cuerpo. Esto los diferencia de la mayoría de peces de acuario y explica por qué su tasa de supervivencia de alevines es tan alta en comparación con especies que ponen huevos.
La gestación dura entre 21 y 30 días, dependiendo de la temperatura del agua (a más calor, más rápido) y del estado de la hembra. Una hembra adulta puede parir entre 20 y 60 alevines por camada, y lo más sorprendente: puede almacenar esperma del macho durante meses, así que una sola cópula puede dar lugar a varias camadas consecutivas sin necesidad de nuevo contacto con un macho.
Los alevines nacen nadando y buscando refugio inmediatamente. Eso es buena señal, porque los adultos (incluida la propia madre) no dudarán en comérselos si los atrapan. La vegetación densa, especialmente musgo de Java o plantas flotantes, es la mejor protección natural para los recién nacidos.
Si quieres criar alevines de forma controlada, puedes usar una paridera (un recipiente que se coloca dentro del acuario) para aislar a la hembra cuando esté a punto de parir. Pero ojo: las parideras generan estrés si la hembra pasa demasiado tiempo confinada. Lo ideal es introducirla solo cuando los signos de parto inminente son claros y retirarla en cuanto haya parido.
Señales de que una hembra va a parir
- La mancha gravídica se oscurece notablemente, pasando de un tono grisáceo a negro intenso. En hembras de color claro, puedes llegar a ver los ojos de los alevines a través de la piel
- El abdomen se vuelve cuadrado. En lugar de la forma redondeada habitual, los laterales del vientre se aplanan y la barriga adopta un aspecto angular, casi rectangular visto desde arriba
- Se aísla del grupo. La hembra busca zonas tranquilas del acuario, se esconde entre las plantas o permanece inmóvil en las esquinas, evitando al resto de peces
- Rechaza la comida. Es frecuente que deje de comer entre 12 y 24 horas antes del parto
- Temblores y respiración acelerada. Puede mostrar movimientos espasmódicos del cuerpo y un ritmo respiratorio visiblemente más rápido que el habitual
- Se frota contra objetos. Algunas hembras se rozan contra plantas, grava o decoración como señal de incomodidad abdominal previa al parto
Control de población
Este es el capítulo que todo acuarista de guppys acaba necesitando. Si tienes machos y hembras juntos, la pregunta no es si se van a reproducir, sino cuándo vas a quedarte sin espacio.
La estrategia más eficaz es la separación por sexos. Si no quieres crías, mantén un acuario solo de machos. Son igual de vistosos (más, de hecho) y la dinámica del acuario se simplifica enormemente. Los machos sin hembras presentes son menos agresivos entre sí de lo que se suele creer, siempre que haya espacio suficiente y el grupo sea de al menos seis ejemplares.
Otra opción es la depredación natural controlada. Algunos peces compatibles con guppys adultos se comerán a los alevines pero no molestarán a los adultos. Peces como el pez ángel (escalar), ciertos gouramis o incluso un grupo grande de tetras pueden mantener la población de alevines a raya de forma natural.
Si ya tienes exceso de guppys, habla con tu tienda de acuarios local. Muchas aceptan guppys jóvenes como donación o intercambio. También puedes buscar grupos de acuariofilia en tu zona donde haya aficionados interesados.
Lo que nunca debes hacer es liberar guppys en ríos, estanques o cualquier masa de agua natural. Es ilegal en España, dañino para el ecosistema y, en climas templados, los guppys no sobrevivirían al invierno.
Compañeros compatibles para guppys
Los guppys son pacíficos y sociables, lo que los hace ideales para acuarios comunitarios. Pero su naturaleza tranquila y sus colas llamativas los convierten también en blanco fácil para peces agresivos o mordedores de aletas.
Entre los mejores compañeros destacan otros peces pequeños y pacíficos: corydoras (excelentes limpiadores de fondo que ignoran completamente a los guppys), neones y otros tetras pequeños, platys, mollys y endlers. Caracoles y gambas (como las neocaridinas) también conviven sin problemas y ayudan a mantener el acuario limpio.
Con precaución, también pueden funcionar gouramis enanos y peces ángel. Los ángeles pueden convivir con guppys adultos en acuarios grandes (más de 200 litros), pero se comerán a los alevines sin pensarlo. Si quieres controlar la población, esto puede ser una ventaja calculada.
Evita por completo los barbos tigre (mordedores de aletas compulsivos), cíclidos africanos, peces betta macho (confunden las colas de los guppys con las de otro betta rival) y cualquier pez lo bastante grande como para tragarse un guppy entero. Para más información sobre compatibilidades, consulta nuestra guía de peces compatibles.
Enfermedades comunes del guppy
Los guppys son resistentes, pero no invulnerables. La mayoría de enfermedades aparecen cuando la calidad del agua se deteriora o cuando se introduce un pez nuevo sin cuarentena previa.
Podredumbre de aletas (fin rot). Las aletas se deshilachan y adquieren un borde blanquecino o rojizo. Suele ser causada por bacterias que proliferan en agua de mala calidad. El primer paso es mejorar los parámetros del agua con cambios parciales frecuentes. En casos avanzados, puede ser necesario un tratamiento antibacteriano específico para acuarios.
Punto blanco (ich). Pequeños puntos blancos como granos de sal que aparecen por todo el cuerpo y las aletas. El pez se frota contra objetos para intentar aliviar el picor. Es una enfermedad parasitaria muy contagiosa que necesita tratamiento inmediato. Subir la temperatura a 28-30 °C durante unos días acelera el ciclo del parásito y, combinado con un tratamiento comercial, suele ser efectivo. Si quieres profundizar en el diagnóstico y tratamiento, consulta nuestra guía sobre punto blanco (ich).
Columnaris. Manchas algodonosas blancas o grisáceas, especialmente alrededor de la boca y las branquias. Se confunde fácilmente con un hongo, pero es bacteriana. Avanza rápido y puede ser letal en pocos días si no se trata. Requiere tratamiento antibacteriano y es fundamental aislar al pez afectado.
Enfermedad del guppy (protozoo Tetrahymena). Específica de esta especie, provoca úlceras, pérdida de color y letargia. Es difícil de tratar una vez avanzada, por lo que la prevención (buena calidad de agua, cuarentena de peces nuevos) es la mejor estrategia.
La prevención es siempre más eficaz que el tratamiento. Mantén los parámetros del agua estables, no sobrecargues el acuario, alimenta con variedad y haz cuarentena de cualquier pez nuevo durante al menos dos semanas antes de introducirlo en el acuario principal.
Proporción ideal: 1 macho por cada 2-3 hembras. Si mantienes machos y hembras juntos, esta proporción es fundamental. Los machos persiguen a las hembras de forma constante para reproducirse, y si hay demasiados machos, las hembras sufren un estrés crónico que debilita su sistema inmunitario y reduce su esperanza de vida. Con 2-3 hembras por macho, el acoso se reparte y todas pueden descansar.
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Preguntas Frecuentes
¿Cuántos guppys puedo tener en un acuario de 60 litros?
Un grupo de 10-12 guppys adultos convive cómodamente en 60 litros, siempre que tengas un buen filtro y hagas cambios de agua semanales. Recuerda que si mezclas sexos, la población crecerá rápidamente con los alevines. Si quieres evitar la reproducción, un grupo de solo machos es la opción más práctica.
¿Cuánto vive un guppy?
En condiciones óptimas, un guppy vive entre 2 y 3 años. Los machos suelen tener una vida algo más corta que las hembras. La temperatura influye: a temperaturas más altas (28 °C) el metabolismo se acelera y la vida se acorta ligeramente respecto a temperaturas más frescas (24 °C).
¿Puedo tener guppys sin calentador?
Depende de dónde vivas. Si la temperatura de tu casa se mantiene estable entre 22 y 26 °C todo el año, podrían sobrevivir sin calentador. Pero en España, con las fluctuaciones entre verano e invierno, un calentador con termostato es una inversión pequeña que evita problemas grandes. Las bajadas bruscas de temperatura son una causa frecuente de enfermedad en guppys.
Mi guppy hembra lleva semanas con el vientre abultado pero no pare, ¿es normal?
Si la hembra come con normalidad, nada activamente y no muestra signos de enfermedad, es probable que simplemente aún no haya llegado el momento. La gestación dura 21-30 días, pero factores como el estrés, la temperatura baja o una alimentación pobre pueden alargarla. Si además presenta escamas erizadas (aspecto de piña), podría tratarse de hidropesía, una enfermedad seria que requiere atención inmediata.