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Respuesta corta: La luz de tu acuario determina si las plantas crecen con fuerza o si las algas se apoderan de todo. La iluminación LED para acuarios ha cambiado la acuariofilia de forma radical: consume una fracción de lo que gastaban los tubos fluorescentes, apenas genera calor y permite ajustar el espectro con una precisión que hace diez años era impensable. Pero elegir bien la iluminación LED acuarios sigue generando dudas, sobre todo cuando los fabricantes lanzan especificaciones que parecen diseñadas para confundir. En esta guía te explicamos cómo calcular los lúmenes que necesitas, qué espectro favorece a las plantas, cuántas horas dejar la luz encendida y qué errores evitar para que tu acuario luzca como debe.
¿No encuentras lo que buscas? Ver nuestros productos recomendados →Resumen rápido: La iluminación LED es la mejor opción para cualquier acuario actual: eficiente, duradera y con espectro ajustable. Calcula entre 20 y 50 lúmenes por litro según el nivel de exigencia de tus plantas. Usa un espectro cercano a los 6500 K (luz de día) y mantén la luz encendida entre 8 y 10 horas diarias, siempre con temporizador. Demasiada luz sin CO2 ni fertilización es la receta perfecta para una plaga de algas.
Por qué importa la iluminación
La luz es el motor de la fotosíntesis. Sin ella, las plantas no pueden convertir el CO2 y los nutrientes en crecimiento. Pero la iluminación del acuario no solo afecta a las plantas: los peces necesitan un ciclo de luz y oscuridad para regular su metabolismo, su comportamiento reproductivo y su sistema inmune. Un acuario permanentemente iluminado estresa a los peces tanto como uno en penumbra constante.
Hay un tercer actor en esta ecuación: las algas. Las algas son organismos oportunistas que aprovechan cualquier desequilibrio entre luz, nutrientes y CO2. Cuando la luz es excesiva pero las plantas no tienen suficiente CO2 o fertilización para aprovecharla, las algas ocupan ese hueco. Entender la relación entre estos tres factores es la base para elegir bien tu iluminación.
En un acuario sin plantas vivas, la iluminación tiene un papel más estético que biológico. Basta con una luz suave que permita ver a los peces y crear el ambiente que busques. Pero si tu acuario tiene plantas naturales (y debería, porque aportan oxígeno, absorben nitratos y sirven de refugio), la iluminación se convierte en el factor más importante después del filtro.
LED vs fluorescente vs halógeno
Durante décadas, los tubos fluorescentes T8 y T5 fueron el estándar de iluminación en acuariofilia. Funcionaban razonablemente bien, pero tenían limitaciones claras: perdían intensidad con el uso (había que cambiarlos cada 8-12 meses aunque siguieran encendiendo), generaban calor que podía subir la temperatura del agua en verano y su espectro era fijo.
Las lámparas de halogenuros metálicos (HQI) fueron la opción premium para acuarios muy plantados y acuascaping. Su potencia lumínica era impresionante, pero el consumo eléctrico y el calor que emitían las hacían poco prácticas para la mayoría de los acuaristas domésticos.
La tecnología LED ha dejado obsoletas a ambas. Una pantalla LED de gama media supera en todos los parámetros relevantes a un tubo T5 de gama alta, y lo hace consumiendo un tercio de la electricidad. La vida útil de un LED bien fabricado supera las 30 000 horas sin pérdida significativa de intensidad, frente a las 8 000-10 000 horas de un tubo fluorescente. Además, muchas pantallas LED permiten ajustar la intensidad y el espectro, lo que te da un control que con los fluorescentes simplemente no existía.
| Característica | LED | T5/T8 fluorescente | Halogenuro metálico (HQI) |
|---|---|---|---|
| Eficiencia (lm/W) | 120-180 | 80-100 | 70-90 |
| Vida útil | 30 000-50 000 h | 8 000-12 000 h | 6 000-10 000 h |
| Calor emitido | Mínimo | Moderado | Alto |
| Espectro ajustable | Sí (muchos modelos) | No | No |
| Intensidad regulable | Sí | Solo con balasto especial | No |
| Coste inicial | Medio-alto | Bajo-medio | Alto |
| Coste a largo plazo | Bajo | Medio (recambios) | Alto (consumo + recambios) |
| Efecto visual | Luz puntual, sombras definidas | Luz difusa, sin sombras | Luz puntual intensa |
Cuánta luz necesita tu acuario
Esta es la pregunta central. La respuesta depende de qué plantas quieras mantener, y se mide en lúmenes por litro. Los lúmenes indican la cantidad total de luz visible que emite una fuente; los vatios solo indican cuánta electricidad consume, así que no sirven para comparar entre tecnologías.
La vieja regla de "1 vatio por litro" pertenece a la era de los fluorescentes. Un LED produce mucha más luz por vatio, así que esa referencia ya no tiene sentido. Hoy se trabaja con lúmenes por litro como unidad de referencia.
Hay tres niveles de iluminación que determinan qué plantas puedes mantener, y cada uno implica un grado diferente de equipamiento y mantenimiento que conviene valorar antes de decidir:
Nivel bajo (15-25 lm/L): Suficiente para plantas poco exigentes como la anubia, el helecho de Java, los musgos o la cryptocoryne. Estas plantas crecen lentamente y no necesitan CO2 añadido ni fertilización especial. Es la opción más sencilla y la que genera menos problemas con algas.
Intensidad media (25-40 lm/L): Permite cultivar la mayoría de las plantas de dificultad intermedia. Algunas se beneficiarán de CO2 inyectado, aunque muchas crecen aceptablemente sin él. Aquí ya conviene fertilizar el agua con regularidad.
Potencia alta (40-60+ lm/L): Necesaria para plantas de alfombra y especies de crecimiento rápido con alta demanda lumínica. Exige CO2 inyectado y fertilización completa. Sin estos complementos, la luz alta se traduce en una invasión de algas garantizada.
| Nivel de luz | Lúmenes por litro | Plantas típicas | CO2 necesario | Dificultad |
|---|---|---|---|---|
| Bajo | 15-25 lm/L | Anubia, helecho de Java, musgo, cryptocoryne | No | Principiante |
| Medio | 25-40 lm/L | Vallisneria, rotala, echinodorus, limnophila | Recomendado | Intermedio |
| Alto | 40-60+ lm/L | Montecarlo, glossostigma, hemianthus, rotala colorida | Sí (obligatorio) | Avanzado |
Para calcular los lúmenes que necesitas, multiplica el volumen neto de tu acuario (en litros) por el valor correspondiente a tu nivel de luz deseado. Un acuario de 100 litros con plantas de exigencia media necesitaría entre 2500 y 4000 lúmenes. Comprueba siempre los lúmenes totales de la pantalla en las especificaciones del fabricante, no los vatios.
Cómo elegir la iluminación paso a paso
- Mide las dimensiones de tu acuario: Necesitas conocer el largo, el ancho y, sobre todo, la altura del agua. La profundidad es determinante: la luz pierde intensidad a medida que penetra en el agua. Un acuario de 60 cm de alto necesita una pantalla más potente que uno de 35 cm, aunque ambos tengan el mismo volumen. Si tu acuario es alto (más de 45 cm), prioriza pantallas con LEDs concentrados que penetren mejor la columna de agua.
- Decide el nivel de plantación: Sé realista con el mantenimiento que estás dispuesto a hacer. Un acuario con luz alta, CO2 y fertilización puede ser espectacular, pero requiere poda semanal, ajustes de CO2 y control constante de nutrientes. Si buscas un acuario bonito con poco trabajo, quédate en el nivel bajo o medio. Las plantas sin CO2 pueden dar un resultado muy atractivo con mucho menos esfuerzo.
- Calcula los lúmenes necesarios: Multiplica los litros netos de tu acuario por el rango de lúmenes de tu nivel (15-25 para bajo, 25-40 para medio, 40-60 para alto). Busca pantallas que cubran ese rango. Ejemplo: un acuario de 80 litros con plantas de nivel medio necesita entre 2000 y 3200 lúmenes. Es mejor quedarse algo corto que pasarse, porque el exceso de luz sin los complementos adecuados solo alimenta algas.
- Elige el espectro adecuado: Busca pantallas con una temperatura de color entre 6000 y 7000 K como referencia principal. Ese rango reproduce la luz natural del mediodía y favorece la fotosíntesis. Muchas pantallas incluyen LEDs rojos y azules adicionales que potencian la coloración de las plantas. Evita pantallas que solo ofrezcan luz azul (pensadas para acuarios marinos de arrecife, no para agua dulce plantada).
- Programa un temporizador: Nunca dependas de encender y apagar la luz manualmente. Un temporizador digital básico cuesta pocos euros y garantiza que tus peces y plantas reciben un fotoperiodo constante cada día. Programa entre 8 y 10 horas de luz, preferiblemente en un horario que te permita disfrutar del acuario por la tarde-noche.
El espectro de luz: qué significan los Kelvin
La temperatura de color se mide en Kelvin (K) y describe el tono de la luz, no su intensidad. Los valores bajos (3000-4000 K) producen una luz cálida, amarillenta, como una bombilla incandescente. Los valores altos (8000-10000 K) producen una luz fría, azulada, como un cielo nublado.
Para un acuario de agua dulce con plantas, el punto óptimo está alrededor de los 6500 K, que corresponde a la luz del sol a mediodía en un día despejado. Ese espectro contiene la proporción de longitudes de onda azul y roja que las plantas necesitan para realizar la fotosíntesis de forma eficiente.
La clorofila (el pigmento que hace verdes a las plantas) absorbe principalmente la luz roja (alrededor de los 660 nm) y la azul (450 nm), y refleja la verde. Por eso las plantas son verdes: están rechazando precisamente esa porción del espectro. Una pantalla que emita en ambos extremos del espectro visible (rojo y azul) con una base de luz blanca a 6500 K ofrece el equilibrio perfecto entre estética agradable y rendimiento fotosintético.
Algunas pantallas permiten ajustar la proporción de rojo, azul y blanco de forma independiente. Esta funcionalidad es interesante si quieres potenciar los colores de las plantas rojas (más rojo en el espectro) o simular un efecto de amanecer y atardecer. Pero si tu pantalla no tiene esa opción, no te preocupes: una luz blanca uniforme a 6500 K es más que suficiente para la inmensa mayoría de los acuarios plantados.
Cuántas horas de luz al día
El fotoperiodo (las horas de iluminación diaria) es tan importante como la intensidad. Los peces de agua dulce tropical proceden de regiones ecuatoriales, donde el ciclo natural es de unas 12 horas de luz y 12 de oscuridad, con transiciones suaves al amanecer y al atardecer.
En la práctica, entre 8 y 10 horas de luz al día es el rango que mejor funciona en la mayoría de los acuarios. Las plantas necesitan un mínimo de 6-7 horas para crecer, y más de 10-12 horas sin CO2 inyectado casi siempre desemboca en problemas de algas.
El método de la siesta consiste en dividir el fotoperiodo en dos bloques separados por unas horas de oscuridad. Por ejemplo: 5 horas de luz por la mañana, 3 horas de apagón al mediodía y 5 horas de luz por la tarde. Algunos acuaristas lo usan para reducir la presión de las algas sin recortar las horas totales de luz. Funciona en ciertos casos, aunque no es una solución universal. Si no tienes problemas de algas, un bloque continuo de 8-10 horas es más sencillo y da buenos resultados.
La rampa de encendido y apagado es otra función que ofrecen muchas pantallas LED. En lugar de encenderse a plena potencia de golpe (lo que puede asustar a los peces), la luz sube y baja gradualmente a lo largo de 15-30 minutos. Además de ser más agradable visualmente, reduce el estrés de los peces y puede ayudar a controlar las algas, porque las plantas empiezan a fotosintetizar antes de que la luz alcance su máximo.
Problemas comunes con la iluminación
La mayoría de los problemas de iluminación se reducen a tres escenarios, y todos tienen solución una vez que identificas la causa.
Demasiada luz y algas por todas partes. Es el problema más frecuente. Ocurre cuando la intensidad lumínica supera la capacidad de las plantas para aprovecharla. Si no hay CO2 inyectado ni fertilización suficiente, las algas ganan la partida. La solución pasa por reducir las horas de luz (empieza con 7 horas y sube gradualmente), bajar la intensidad si tu pantalla lo permite, o aumentar el CO2 y la fertilización si quieres mantener la luz alta.
Poca luz y plantas que no crecen. Las plantas se vuelven larguiruchas (buscan la luz estirándose), pierden las hojas inferiores y amarillean. La solución es obvia: necesitas más lúmenes. Calcula si tu pantalla actual cubre el mínimo para las plantas que tienes. Si no lo hace, toca sustituirla o añadir una pantalla complementaria.
Espectro inadecuado. Una luz muy cálida (3000-4000 K) o demasiado azul (superior a 10000 K) no cubre bien las necesidades de la clorofila. Las plantas pueden sobrevivir, pero crecerán más lentamente y con peor aspecto. Esto ocurre sobre todo cuando se reutilizan lámparas domésticas o se instalan pantallas diseñadas para acuarios marinos en un tanque de agua dulce. Busca siempre pantallas con un espectro centrado en los 6500 K para agua dulce.
Usa siempre un temporizador. Encender y apagar la luz manualmente a horas distintas cada día desestabiliza el fotoperiodo y puede provocar brotes de algas. Un temporizador digital es la inversión más pequeña y más rentable de todo el acuario. Prográmalo una vez y olvídate.
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Preguntas Frecuentes
¿Puedo usar una lámpara de escritorio como iluminación del acuario?
Técnicamente sí, pero no es recomendable. Las lámparas domésticas no están diseñadas para resistir la humedad de un acuario, su espectro rara vez es el adecuado para plantas acuáticas y la distribución de la luz suele ser irregular. Una pantalla LED específica para acuarios no es mucho más cara y marca una diferencia enorme en resultados.
¿Cuántas horas de luz necesita un acuario sin plantas?
Entre 6 y 8 horas son suficientes para ver a los peces y mantener un ciclo de día y noche saludable. Sin plantas vivas que necesiten fotosintetizar, no hay razón para tener la luz encendida más tiempo. De hecho, cuanta menos luz en un acuario sin plantas, menos algas tendrás.
¿Sirven las pantallas LED de luz blanca fría para un acuario plantado?
Si la temperatura de color está entre 6000 y 7000 K y los lúmenes son suficientes para tu volumen de agua, sí. Muchas pantallas genéricas de luz blanca fría emiten cerca de los 6500 K, que es justo lo que necesitan las plantas. Lo importante es que la potencia lumínica sea adecuada y que el espectro no esté demasiado sesgado hacia el azul.
¿Hay que apagar la luz por la noche?
Sí, siempre. Los peces necesitan un periodo de oscuridad para descansar, igual que cualquier animal con un ciclo circadiano. Un acuario iluminado 24 horas estresa a los peces, favorece las algas y no beneficia a las plantas (la fotosíntesis tiene un tope diario, y más horas de luz no compensan una intensidad insuficiente).